Accediendo al Obelisco
By Elevator World | Proyecto destacado El | Marzo 1, 2026
8 minuto de lectura
Ingenieros y arquitectos trazaron un camino innovador hacia la cima del Obelisco instalando un ascensor de acero inoxidable sin sala de máquinas y una estructura de escaleras circundante dentro del monumento hueco de 67.4 metros. Servas diseñó y fabricó con láser 10,500 componentes metálicos de precisión para formar un esqueleto interno móvil, anclado con fijaciones elásticas, que permitiera al Obelisco desplazarse con el viento y las vibraciones del metro sin tensión. El robusto ascensor transporta a cinco pasajeros a un mirador panorámico a través de ocho paradas, cuenta con paneles de vidrio y una pantalla de espejo para multimedia, y se apoya en sistemas UPS para una evacuación segura. El acceso limitado a través de una pequeña puerta exigió piezas modulares ensambladas con pernos y un montaje rápido in situ, combinando la conservación histórica con la funcionalidad moderna.
Un ascensor hasta lo alto de un monumento emblemático de Buenos Aires
presentado por Ascensores Servas SA
El diseño y construcción del ascensor que se instalaría en el interior del Obelisco, monumento emblemático de Buenos Aires, no sólo fue un desafío de ingeniería y arquitectura que implicó instalar un ascensor en un edificio totalmente vacío, sino también fue una gran responsabilidad, al permitir el acceso a la cima del monumento.
El reto era claro: encontrar la mejor solución para acceder al mirador en la cima del Obelisco. El ascensor representaba el 10% del proyecto total. Su capacidad debía ser de 450 kg (cinco personas), además de una escalera que debía construirse alrededor del ascensor para garantizar su funcionalidad, seguridad y armonía dentro de la estructura original del edificio.

Se trató de una ejecución de proyecto llave en mano que incluyó obra civil, estructuras metálicas, ascensor, software de operación, sistemas de protección contra incendios y suministro eléctrico de emergencia.

Capacidad Industrial
Ascensores Servas SA es una empresa de ascensores, también habilitada como empresa de ingeniería civil y arquitectura, con experiencia en la restauración de edificios históricos. El Obelisco fue un proyecto que requirió precisión y amplios conocimientos de ingeniería: diseñar, calcular y verificar cada uno de los 10,500 componentes que conforman el esqueleto metálico que soporta el ascensor y las escaleras. Se utilizó tecnología láser de alta precisión para cortar perfiles, tubos y placas metálicas. Cada pieza se fabricó en las instalaciones industriales de Servas en Laferrere, Buenos Aires, Argentina.

Gracias a la combinación de un diseño cuidadoso, ingeniería avanzada y fabricación precisa, fue posible ensamblar toda la estructura sin errores en un tiempo récord, superando las restricciones de espacio dentro del Obelisco.


Información histórica sobre el Obelisco de Buenos Aires
Con una altura de 67.4 m, el Obelisco de Buenos Aires se construyó en 1936 para conmemorar el 400 aniversario de la fundación de Buenos Aires por el español Pedro de Mendoza. El arquitecto argentino Alberto Prebisch diseñó el monumento, construido por el consorcio alemán GEOPÉ-Siemens Bauunion-Grün & Bilfinger. La construcción, a cargo de 157 obreros, comenzó el 19 de marzo de 1936 y se terminó e inauguró en tan solo 69 días.
Inicialmente, el monumento no fue aceptado, y tres años después de su inauguración, la autoridad local ordenó su demolición por razones de seguridad, estéticas y económicas. Finalmente, esta decisión fue cuestionada por el presidente Roberto Ortiz, y el alcalde de Buenos Aires vetó la orden de demolición.

Equipo de ascensor perfecto
El mejor equipo de ascensor para cumplir con los requisitos era un ascensor de alta resistencia, con cables de acero y sin cuarto de máquinas (MRL), capaz de desplazarse a 1 m/s y 240 arranques/h. Esto significa que alcanza una altura de 55.55 m en 1 minuto. Debido a la ubicación de la maquinaria y al espacio reducido, el sistema MRL fue la mejor opción para aprovechar al máximo la altura dentro del edificio.
El ascensor cuenta con ocho paradas y amplios rellanos. De esta manera, los visitantes pueden apreciar las etapas intermedias dentro del Obelisco, donde se exhibirán atracciones turísticas argentinas en las paredes circundantes.
La cabina panorámica cuenta con paneles de vidrio que permiten a los pasajeros disfrutar de una vista completa del monumento durante el viaje. En la parte trasera, hay un gran panel con una pantalla de espejo para aplicaciones audiovisuales y multimedia.
Una vez en la planta superior, los visitantes suben un corto tramo de escaleras para llegar al punto más alto: el mirador. Aquí, pueden apreciar maravillosas vistas de Buenos Aires en los cuatro puntos cardinales a través de cuatro pequeñas ventanas que se abren desde arriba.

Seguridad y evacuación
Había otro asunto a considerar: cómo evacuar a las personas dentro del Obelisco en caso de cortes de electricidad. Debido a la falta de ventilación, no fue posible suministrar un generador eléctrico, por lo que se instaló un sistema de alimentación ininterrumpida (SAI) y un estabilizador. Hay un SAI que proporciona iluminación durante 2 horas y otro que puede funcionar durante 8 horas. De esta manera, el monumento puede ser evacuado de forma segura en caso de incendio u otros imprevistos. Este equipo se encuentra en la planta baja del Obelisco.
Un desafío de ingeniería
En primer lugar, fue necesario estudiar y evaluar a fondo el monumento y el sitio. Se debieron considerar tres líneas de metro que discurren bajo el Obelisco. Para comprender en detalle cómo se construyó el sótano, fue necesario utilizar tecnología de alta precisión, como rayos X, ultrasonidos y toma de muestras.
Los resultados se compararon con documentación histórica, fotografías antiguas, planos y archivos que datan de la construcción del Obelisco. Con estos datos, los ingenieros estructurales concluyeron que el sótano podría soportar una estructura adicional.

Posteriormente, se evaluó la viabilidad del proyecto desde el punto de vista estructural. Para ello, Ascensores Servas verificó el peso estático (peso propio de la estructura) y el peso dinámico (movimiento de personas, vibraciones y viento), considerando las normas de seguridad y normativas vigentes.
También hubo que tener en cuenta los ligeros movimientos del Obelisco debidos al viento y las vibraciones provocadas por el paso subterráneo en relación a su estabilidad estructural.


Forma y función
El Obelisco contaba con losas y vigas auxiliares como parte de su estructura que tuvieron que ser reemplazadas parcialmente para proporcionar un espacio vacío para el ascensor y las escaleras.
En este sentido, se decidió diseñar una robusta estructura metálica, una especie de columna vertebral o esqueleto, dentro del Obelisco, sin interferir con sus movimientos. Esta estructura debía fijarse a los muros interiores mediante articulaciones móviles, fijaciones de polímero químico, para adaptarse a los movimientos naturales del monumento sin ejercer presión ni tensión sobre sus muros. De esta manera, se logró minimizar los esfuerzos sobre la estructura original e integrar armoniosamente el monumento histórico con su nueva estructura interna.
Una pequeña puerta
El único acceso al Obelisco es una pequeña puerta de 180 m de alto y 70 cm de ancho. Este detalle, aparentemente insignificante, fue crucial, ya que las piezas de la nueva estructura tuvieron que introducirse por esa pequeña abertura y girarse dentro del edificio para fijarse in situ mediante pernos sin soldadura. Además, a medida que se ensamblaban las piezas, el espacio vacío se estrechaba. Al derribar las losas y vigas originales, se fijaron inmediatamente los nuevos elementos de fijación metálicos para sostener la nueva estructura.
Comentarios sobre el trabajo
Ascensores Servas SA fue fundada en 1973 por José Aizpún, licenciado en ingeniería por la Universidad de Buenos Aires. Aizpún explicó:
Siempre promoví la industria nacional utilizando la última tecnología con nuestro propio I+D o con licencias otorgadas por Westinghouse, Mitsubishi, MCE y otras empresas de ascensores de primer nivel. Con esta experiencia técnica y nuestros técnicos y operadores cualificados, pudimos afrontar el reto del Obelisco.
Aizpún, propietario de Ascensores Servas SA y miembro de la Cámara de Ascensores y Afines, invitó al presidente de la asociación, Fernando Guillemí, junto a un Subir & Bajar Reportero, a una visita exclusiva al sitio antes de su inauguración oficial. Los visitantes comentaron:
Estamos realmente sorprendidos por el magnífico trabajo realizado por esta empresa argentina de ascensores. No se trata solo del ascensor y su perfecto funcionamiento, sino también de la impresionante construcción necesaria para su instalación sin dañar el monumento.
