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Tras veinticinco años en MAD Elevator, la transición de la artesanía manual a la fabricación de precisión es asombrosa. Los primeros accesorios se basaban en trazados manuales, soldaduras, prensas punzonadoras, grabado con pantógrafo y relleno pintado con jeringa, mientras que los planos detallados, el corte láser, el desbarbado automático y el grabado láser actuales permiten que las piezas encajen a la perfección. La soldadura de pernos ha dado paso a tuercas y pernos a presión, y el cableado se ha vuelto más complejo. Los cambios en la normativa y los requisitos de la ADA han aumentado las exigencias en los accesorios. Los LED transformaron las linternas y la iluminación de emergencia, reduciendo el tamaño y el consumo de energía. Los zumbadores se consolidaron en placas de altavoz individuales, los botones mecánicos han sido reemplazados por microinterruptores y pantallas táctiles, y los indicadores de posición y las comunicaciones ahora se conectan a sistemas en línea. A pesar de la creciente complejidad, el objetivo sigue siendo ofrecer un producto refinado.
En esta sección para lectores, el autor reflexiona sobre la transición de la artesanía manual a la fabricación de precisión.
Por Jeremy Snyder
Tras 25 años en MAD Elevator, he sido testigo privilegiado de la constante evolución de la fabricación de utillajes. Cuando MAD comenzó, los planos solo reflejaban la disposición más básica de los componentes, dejando al operario la tarea de determinar la ubicación de las bisagras y los sujetadores sobre la marcha. La soldadura de pernos y el montaje de componentes se realizaban completamente a mano, con un uso intensivo de plantillas. El trabajo con metal se realizaba con prensas punzonadoras y cizallas. El grabado se completaba manualmente en una máquina pantográfica, y el relleno se pintaba con una jeringa, con mano firme.
Los paneles de control de los vagones (COP) simplemente se conectaban mediante cables a una serie de bloques de terminales. La fabricación de los dispositivos era un proceso altamente manual, que dependía de la destreza manual de un pequeño grupo de personas.
En la actualidad, el proceso es prácticamente irreconocible. Los planos modernos incluyen diseños completos de todos los componentes y su ubicación precisa dentro del panel. Los ensambladores ya no necesitan taladrar agujeros para que las piezas encajen; todos los dispositivos de fijación están meticulosamente diseñados para optimizar la eficiencia de la fabricación y la instalación. Los láseres han reemplazado a las prensas punzonadoras y cizallas, aumentando drásticamente la destreza y la precisión. Las máquinas desbarbadoras automáticas garantizan bordes impecables, mientras que el grabado láser ha eliminado las incontables horas que antes se dedicaban al grabado manual de paneles. La soldadura de pernos se ha sustituido por tuercas y pernos a presión, eliminando el riesgo de rotura de soldaduras en obra.
El ensamblaje, que antes era un proceso meticuloso de colocar todas las piezas y comprobar si había interferencia entre ellas, es ahora un proceso simplificado que consiste en colocar las piezas en su sitio para completar el rompecabezas.
Por el contrario, el cableado se ha vuelto mucho más complejo, requiriendo que las placas serie se conecten a un bloque de terminales.
Como la mayoría de los lectores saben, en los últimos 25 años se han producido cambios significativos en la normativa. Al principio de mi carrera, las luminarias eran sencillas: unos cuantos botones de llamada, quizás un interruptor de llave de incendio y un par de interruptores de servicio. Con cada actualización de la normativa, las luminarias se han vuelto más exigentes, requiriendo dispositivos de seguridad adicionales y componentes que cumplan con la Ley de Estadounidenses con Discapacidades (ADA). Los fabricantes de luminarias han adaptado continuamente sus líneas de productos para garantizar el cumplimiento en todas las jurisdicciones.
El ensamblaje, que antes era un proceso meticuloso de colocar todas las piezas y comprobar si había interferencia entre ellas, es ahora un proceso simplificado que consiste en colocar las piezas en su sitio para completar el rompecabezas.
Naturalmente, las mejoras en el proceso de fabricación y los cambios en los requisitos normativos han transformado cada componente individual de los accesorios:
- El poder del LED: Hace veinticinco años, los LED no eran comunes en el diseño de luminarias. Recuerdo usar bombillas incandescentes de bayoneta con rosca. Si un cliente quería luz roja o verde, teníamos que cortar un filtro físico para colocarlo entre la lente y la bombilla, añadiendo una placa para evitar que la luz se filtrara a la lente adyacente. Hoy en día, los LED ultrabrillantes han revolucionado las linternas y las flechas luminosas.
- Iluminación de emergencia: La evolución es asombrosa. Antes, una luz de emergencia consistía en dos bombillas incandescentes en una carcasa voluminosa, una batería enorme y una placa de carga prestada de un letrero de salida. Todo eso apenas iluminaba el espacio durante 4 horas. Ahora, LED ultrabrillantes iluminan toda la cabina, alimentados por placas de carga personalizadas y solo cuatro pilas AA que duran más de 8 horas.
- Zumbadores y tonos: Antes dependíamos de tres o cuatro dispositivos piezoeléctricos diferentes, montados en soportes metálicos o fijados al panel. Hoy en día, los diseños de placas personalizadas, sencillos y elegantes, incorporan un único altavoz capaz de producir todos los tonos necesarios.
- Botones y pantallas táctiles: Aunque puedan parecer similares a simple vista, los tiempos de los contactos mecánicos y los botones grandes con pernos han quedado atrás (aunque algunos se conservan por motivos medioambientales o de compatibilidad con versiones anteriores). Hoy en día, el botón físico suele tener un diseño sin pernos, montado a través del panel, lo que lo hace más resistente al vandalismo (sin pernos que se rompan). También han desaparecido los contactos deslizantes, sustituidos por microinterruptores. Incluso el botón ha desaparecido, en algunos casos reemplazado por completo por grandes pantallas táctiles. Estas ofrecen una enorme flexibilidad: diseños personalizados, cambios de tema y conectividad a internet para actualizaciones en tiempo real. Si lo puedes imaginar, puedes plasmarlo en la pantalla.
- Indicadores de posición: Si bien las unidades LED segmentadas tradicionales aún se utilizan, la variedad de opciones se ha multiplicado. Ahora contamos con pantallas digitales básicas con fondos personalizables, e incluso unidades informáticas que obtienen información en tiempo real de fuentes en línea. Tener conexión a internet en un ascensor era una utopía hace 25 años. Hoy, gracias a las normativas de construcción de 2019 y la comunicación de vídeo bidireccional, es una realidad.
- Comunicación: La infraestructura física de los teléfonos de ascensor no ha cambiado drásticamente, principalmente porque las antiguas líneas telefónicas se mantuvieron sin cambios. Sin embargo, la adopción del código de 2019 (así como las opciones disponibles antes de su entrada en vigor) está impulsando la presencia de VoIP (Voz sobre Protocolo de Internet). Los dispositivos celulares están transformando rápidamente el mercado para sortear la creciente dificultad de obtener líneas telefónicas fijas tradicionales.
Con el avance del mundo, también lo hace nuestra industria. Los componentes y sistemas son, sin duda, cada vez más avanzados y complejos, lo que genera nuevas limitaciones de espacio y desafíos técnicos. Sin embargo, a pesar de toda esta complejidad, el objetivo final sigue siendo el mismo que hace 25 años: ofrecer al cliente un producto final superior y de alta calidad.